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¿A qué Venimos al Mundo? 8 Dimensiones de Nuestra Misión en la Vida

Muchas veces nos hacemos preguntas “muy normales” en nuestro día a día:

  • ¿Qué debo ponerme hoy?

  • ¿Qué nueva película vendrá este mes?

  • ¿Qué horas son?

  • ¿A dónde vamos a salir este viernes?

Sin embargo, considero que hoy en día hemos perdido por completo el hábito de cuestionarnos lo realmente esencial. Preguntas profundas como: ¿Quiénes somos? ¿Para dónde vamos? ¿Cuál es nuestra misión en la vida?

No se trata de cuestionar nuestra existencia de manera negativa ni de caer en conflictos mentales. Se trata simplemente de hacer pausas conscientes y preguntarnos —así como pensamos en cómo peinarnos o qué vamos a comer— hacia dónde estamos llevando nuestra vida.

Este artículo quiere dejarte un par de pensamientos sobre la mesa para que vuelvas a cuestionarte eso que hace mucho tiempo no te cuestionas.

Las 8 Brújulas de Nuestro Paso por el Mundo

1. Venimos a conocernos

Todos venimos a descubrir qué somos y también qué no somos. Venimos a encontrar nuestra esencia, nuestros valores, nuestra personalidad, nuestra autenticidad y nuestra espontaneidad.

Venimos a descubrir quiénes somos como hijos, padres, amigos, hermanos y seres humanos. También venimos a conocer nuestra mejor y peor versión, a entender por qué no somos más ni menos que nadie y, finalmente, a encontrar nuestra propia voz.

2. Venimos a aprender y desaprender

La vida constantemente nos enseña. Aprendemos de la familia, del colegio, de los amigos, del libro que cae en nuestras manos, de las relaciones, de los deportes, de los errores, de la naturaleza y de cada experiencia que vivimos.

Pero también venimos a desaprender. A soltar condicionamientos, creencias limitantes, ideas heredadas, patrones tóxicos y conceptos que la sociedad nos vendió como absolutos. Venimos a construir nuestras propias creencias, principios y valores para darle verdadero sentido a nuestra misión en la vida.

3. Venimos a perdonar y sanar

Venimos a perdonarnos a nosotros mismos. A perdonar a quienes nos hicieron daño, a quienes nosotros dañamos en el camino, a nuestra familia, a nuestros amigos, al entorno y, muchas veces, hasta a la vida misma.

También venimos a sanar. No he conocido a la primera persona que no haya atravesado algún dolor físico, emocional o mental. Venimos a sanar heridas, a cuidar nuestro cuerpo, a fortalecer nuestra mente y a convertirnos en nuestros propios médicos emocionales.

4. Venimos a amar

Venimos a amar profundamente: a nuestra familia, a nuestros amigos, a los animales, a la naturaleza, a los viajes, a los momentos especiales y a las almas que se cruzan en nuestro andar. Pero sobre todo, venimos a aprender a amarnos a nosotros mismos y a valorar el milagro de estar vivos.

5. Venimos a ser felices

¿Cómo te has sentido esas veces que has sido verdaderamente feliz? La felicidad no debería ser un evento raro o un lujo de fin de semana; debería ser parte de nuestra cotidianidad.

Incluso en los días difíciles siempre puede existir un pequeño espacio para sonreír, agradecer, disfrutar, respirar o simplemente sentir paz. ¿Por qué no venir a ser felices y hacer aquello que realmente amamos?

6. Venimos a aportar

Todos venimos a dejar nuestro granito de arena en este PLAYground. Venimos a crear, enseñar, liderar, trabajar, construir, sembrar, ayudar, generar oportunidades y aportar algo positivo al mundo.

La vida no puede tratarse solamente de recibir. Gran parte del crecimiento personal ocurre justamente en aquello que contribuimos y compartimos con los demás.

7. Venimos a cumplir una misión

No existe una sola persona en este mundo que no tenga una misión en la vida. Tu propósito puede ser ayudar animales, crear una fundación, liderar un proyecto, enseñar, sanar, inspirar, emprender o simplemente alegrarle la vida a otros con lo que haces de corazón.

Tal vez encontrar nuestro norte se vuelve tan difícil porque dejamos de hacernos la pregunta más importante de todas: ¿Cuál puede ser mi rol único en este mundo?

8. Venimos a dejar un legado

Todos queremos dejar una huella imperecedera. Ya sea un libro, una empresa, una familia, un mensaje, un proyecto, un consejo o una comunidad; todos anhelamos que algo de nuestra existencia permanezca y alivie el camino de los que vienen atrás.

🦊 Reflexión Final: El Llamado a Sobresalir

Este artículo quiere dejarte ocho ideas entre miles más que podrían existir, para recordarte que viniste a este plano por algo monumental.

No solamente vinimos a:

  • Pagar cuentas.

  • Trabajar ocho horas frente a una pantalla.

  • Salir de deudas.

  • Ver novelas.

  • O simplemente sobrevivir.

En este mundo no estamos para sobrevivir, ¡estamos para SOBRESALIR!

Con amor, Héctor.

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